Las medidas impulsadas por el Gobierno para la reactivación económica en el marco de la emergencia sanitaria iniciaron su implementación en Perú entre abril y mayo de 2020. Estas medidas, en territorios amazónicos, priorizaron las actividades realizadas por grandes empresas, y esto avanzó sin siquiera tener aprobado un plan de protección para los pueblos indígenas. Así, hemos asistido a nuevos derrames petroleros, a enfrentamientos por la falta de atención a las comunidades en este contexto y privilegios a las empresas para que reinicien sus actividades.
