Lima, octubre de 2026.

Representantes de las federaciones y organizaciones de base de la Confederación Nacional Agraria (CNA), provenientes de diferentes regiones del país, participaron en la asamblea por el aniversario 52, donde analizaron, discutieron y validaron una propuesta de 3 criterios indígenas de conservación construida a partir de experiencias, prácticas y conocimientos de las comunidades campesinas, nativas y pueblos originarios.

La CNA es una organización gremial fundada el 3 de octubre de 1974 y actualmente articula a 21 federaciones regionales de costa, sierra y selva. Representa a comunidades campesinas, pueblos originarios, pequeños y medianos productores agrarios. Asimismo, desarrolla una agenda comprometida con la defensa de la tierra y el territorio, la agricultura sostenible, la soberanía alimentaria y lucha contra el cambio climático.  

La construcción de estos criterios parten de la constatación que a través de sus formas de organización y gobierno comunal, del cuidado del territorio, del manejo del agua y los ecosistemas, de la conservación de semillas, de sus sistemas productivos y alimentarios, así como de la transmisión de conocimientos tradicionales, realizan prácticas que contribuyen a conservar y regenerar la diversidad biológica y cultural.

 

Luego de un proceso de validación realizado por sus bases, la asamblea acordó ratificar tres criterios:

  1. Territorio y defensa comunal
  2. Cuidar y regenerar el agua, biodiversidad y cuidado de los ecosistemas 
  3. Gobierno comunal para la transmisión de conocimientos, agrobiodiversidad y sistemas alimentarios

Esta iniciativa tiene relación con el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, aprobado en 2022 por las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica. Su Meta 3 plantea que, para 2030, al menos el 30 % de las áreas terrestres, de aguas continentales, costeras y marinas se encuentren efectivamente conservadas y gestionadas mediante sistemas de áreas protegidas y otras medidas eficaces de conservación basadas en áreas, reconociendo los territorios indígenas y tradicionales cuando corresponda y respetando los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales.

La validación realizada por las bases de la CNA constituye un paso dentro de un proceso más amplio. A partir de los criterios aprobados, la siguiente etapa será desarrollar participativamente aspectos a observar e indicadores verificables y aplicables en diferentes realidades territoriales de las federaciones y comunidades que integran la CNA.

Esta experiencia busca ser un aporte para la posición nacional, en donde el Ministerio del Ambiente MINAM, tiene la tarea de generar un consenso junto a las organizaciones indígenas para hacer visible la contribución de sus territorios a la conservación y al cumplimiento de la Meta 3. En la Amazonía, organizaciones como CORPI-SL y el pueblo Kandozi y de la misma AIDESEP vienen desarrollando pilotos orientados a fortalecer el reconocimiento de los territorios indígenas y sus sistemas de gobernanza y conservación, para el cumplimiento nacional de dicha meta.

La experiencia de la CNA amplía este aporte hacia las distintas realidades territoriales de sus bases en la costa, sierra y selva, incorporando dimensiones importantes como el gobierno comunal, el agua, los ecosistemas altoandinos, la agrobiodiversidad, los sistemas alimentarios y la transmisión de conocimientos.

El proceso es impulsado por la Confederación Nacional Agraria (CNA) con el acompañamiento técnico de Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR) y UNESCO Perú.